SOBRE MI

 

 

Con 25 años sufrí un accidente grave tras el cual me diagnosticaron Fibromialgia y mi vida cambió radicalmente. Después de perder varios trabajos conseguí uno con el que me sentía muy a gusto y con mucho esfuerzo logré un ascenso en tan solo 7 meses y el mismo día que me anunciaron el ascenso, descubrí también que estaba embarazada de mi primer bebé. Aun a pesar del dolor me sentía fuerte, feliz y poderosa.

 

Tras el nacimiento de mi hija todo empezó a cambiar, mis dolores fueron a más, mi estado de ánimo decayó y la reincorporación a mi trabajo era imposible, así que pedí una excedencia. Dos años después tomé la decisión de volver al trabajo, pero un nuevo accidente y otro embarazo pusieron mi mundo patas arriba otra vez.

 

Este nuevo proceso fue muy duro y creo que toqué fondo en muchos aspectos de mi vida, pero tras el nacimiento de mi segunda hija empecé a sentir una nueva fuerza interior que me llamaba a superarme y a tomarme la vida con más paciencia y valentía que nunca, pero para entonces mi reincorporación al trabajo sí que se veía completamente imposible. Y fue por eso que busqué una alternativa que me ayudara en todo este proceso, que no solo me diera ingresos, sino que me ayudara a proyectar esa nueva fuerza, esas ganas de superación y esa valentía en algo que me apasionara y ya de paso que me ayudara a conciliar mi vida familiar.

 

Ya había creado algunas piezas de bisutería para mí y para alguna amiga o familiar, pero nunca lo había visionado como una posibilidad profesional. De mi madre había sacado el aspecto artístico ya que ella es modista y en casa siempre la había visto diseñar y confeccionar toda su ropa y algunas cosas para nosotros y de mi padre el valor por el esfuerzo en todo aquello que la vida plateara.

 

Cuando le plantee la idea a mi marido pareció más ilusionado incluso que yo y eso me dio muchas más fuerzas y ganas de liarme la manta a la cabeza y perseguir este sueño. Él además es el mejor consejero de mis diseños y propuestas.

 

Pero sobre todo lo que más me llevó a perseguir este sueño es que mis hijas tuvieran a un referente femenino luchador y empoderado y no a una madre dolorida y deprimida incapaz de nada en la vida. Y cuanto más me adentro en este proyecto más energía tengo y más feliz me siento. Da igual cuantas horas tenga que dedicarle, da igual cuanto trabajo sea capaz de realizar en un día ni las cosas que queden pendientes para el siguiente, da igual lo dolorida que me siento porque luchar por este sueño me ayuda a luchar contra el dolor y a tener una perspectiva más positiva de la vida que antes no veía.

 

 

Gracias a todos los que me habéis apoyado, sin vosotros esto tampoco sería posible.

 

 

 

Anyta.